sábado, 31 de enero de 2015

JESÚS ENSEÑA CON AUTORIDAD

LECCIÓN DE CRISTO 1.2.2015
www.ireguimilton.blogspot.com
  
         Marcos 1.21-28. Enseñar no es fácil, y tanto en tiempos de Jesús, como ahora. Entrar en la parte subjetiva de las personas se logra con un milagro. Todo porque nadie acepta que una persona entre al interior de uno. El ego que tenemos cree que se trata de una intromisión indebida. Pero el ejemplo está dado a partir del endemoniado que está en la sinagoga con Jesús. Él habla con la autoridad que tiene, y se piensa que es un entrometido, que nada tiene que ver con uno. Y es todo lo contrario.
         Esto pasa cuando la persona es capaz de abrirse a su PALABRA. Y naturalmente, lo hacen las personas en un acto de humildad, que no es tan común. Y tiene que ser así, porque estamos ante el Padre, el que nos hizo. El que sabe como llegar a nuestro interior, cuando tenemos entendido que somos templos del Espíritu Santo, donde está nuestra alma, aquella que el creador hizo, y por lo común somos ignorantes al respecto.
         El endemoniado le sirvió a Jesús para que desde entonces se entendiera su misión en la Tierra. Él tenía que entrar en el corazón del hombre para enseñarlo a amar, y comprendiera cual es la voluntad del Señor, aquel que sabe muy bien para donde vamos, y quiere ayudarnos a ser felices con su PALABRA, entenderla y ponerla en práctica.
         No es fácil para la mayoría de los mortales, pero si uno quiere, con un solo gesto que uno haga, Él está ahí. Porque Él no está en el cielo, sino en la Tierra, en forma permanente como autor de todo lo que nos rodea. Y su propósito siempre ha sido darse como lo hizo Jesús, que es el ejemplo que Él mandó para enseñarnos. Y todo fundado en el amor. Ese amor de Él que está en uno, cuando nos abrimos a entenderlo tal cual.
         Entonces es fácil amarlo, con la sencillez del ser humano que entiende que habitamos en el planeta tierra, con una vida pasajera que es un don de Dios, y que habita en todos los seres humanos. Todos estamos amados por Él, con amor puro y corazón divino. Su deseo es que todos volvamos a Él, no importa que lo hallamos ofendido innumerables veces, porque Él solo pide la contrición de corazón y el deseo de amarlo siempre, con constancia y arrepentimiento por nuestras faltas. Esta es la forma como Jesús enseña con autoridad. ¡Hagámosle caso! Veremos cómo nos conviene para ser de verdad felices, siempre y a toda hora.


domingo, 25 de enero de 2015

EL REINO DE DIOS ESTÁ VIVO

LECCIÓN DE CRISTO 25.1.2015
www.ireguimilton.blogspot.com

         Marcos 1,14-20.  Ya vimos como se unían a Jesús los primeros discípulos dejando a Juan el Bautista. El evangelio de hoy nos da una versión bastante distinta, la escena es en Galilea, y es el mismo Jesús quien exige el abandono de las redes a cuatro pescadores que conformarán el primer grupo de apóstoles.
         El anuncio es claro: “Se ha cumplido el plazo, está cerca el Reino de Dios: Convertíos y creed la Buena Noticia”. Ha llegado el tiempo, estamos en el momento decisivo del parto, hay que nacer de nuevo, lo que supone una total renuncia y desprendimiento de sí, y ¡cuánto nos cuesta morir a lo viejo que está dentro de cada uno de nosotros! Ese tiempo nuevo se caracteriza por la presencia del Reino de Dios, el Reino es el mismo Jesús y desde la humildad la Iglesia debe anunciar la proximidad del Reino. A partir de Cristo, el Reino ha dejado de ser una utopía o un sueño; es una realidad que “ya está, pero todavía no”, a un paso de todo hombre sincero que desea cambiar de vida. Por eso la conversión, el Reino de Dios, entra en nuestra vida en la medida en que nos abrimos al anuncio de la Buena Noticia, (la Palabra), y la ponemos en práctica.
         Qué este anuncio supone una ruptura total con lo anterior lo confirma la llamada de Jesús mientras paseaba por el lago de Galilea. Parece no preocuparle la barca, las redes, en fin Él llama y su oferta es lo único importante. Dice: “Venid conmigo” y los cuatro le entienden, pues: “Inmediatamente dejaron las redes y lo siguieron”. Se los llama para “ser pescadores de hombres”, es decir: para invitar a todos los hombres a entrar en el Reino. Todos nosotros fuimos y somos llamados cada día al seguimiento y no es fácil convertirse cada día e ir dejando ciertas cosas. ¿Y el camino? El camino es el mismo Jesús: seguirlo es beber sus palabras, empaparse de su espíritu, vivir conforme a su estilo de vida. Está claro que el único modo de vivir la autenticidad como personas es el seguimiento de Cristo, él es el Reino. Y hay algo más: se nos invita a ser una comunidad, en Galilea Jesús inicia la formación de la comunidad cristiana que tendrá un largo y lento proceso.
         La primera lectura de hoy nos cuenta algo parecido: Jonás es elegido para anunciar la conversión de Nínive “(Nínive era una ciudad enorme; tres días hacían falta para atravesarla)”.    Puede que después de nuestra llamada nos preguntemos como Jonás ¿qué podemos hacer para llevar a nuestras ciudades modernas y tan paganas, el Reino de Dios? ¿Cómo ser en ellas pescadores de hombres? Y en ocasiones suena ridículo seguir a Jesús en un mundo que prefiere a sus ídolos de masas, sus espectáculos, el poder del dinero y las promesas fascinantes de una vida mejor. Pero Él empezó junto a un pequeño lago con cuatro pescadores a anunciar el Reino y eso dura hasta hoy. Liberémonos de nuestra cobardía y de la falta de confianza en el Evangelio, no podemos pensar que la Buena Noticia, el Reino, sea sólo una utopía y no tenga fuerza alguna en un mundo moderno tan lleno de falsas ideologías y mesianismos. ¡Es tiempo de ser misioneros!
         Bien lo vivieron y entendieron Simón, Andrés, Santiago y Juan, gente sencilla y anónima. Tuvieron la suerte de encontrarse con Jesús y recibir esa noticia que les cambio la cabeza, el corazón y la vida, dejaron atrás todo lo que les ataba “y se marcharon con Él”. En este domingo celebramos la Infancia Misionera, los más pequeños desde el principio, deben estar decididos a construir un mundo mejor, a ayudar a quien lo necesite y a compartir con otros niños; quizás por ahí debe empezar nuestra tarea misionera.
        


lunes, 19 de enero de 2015

LOS PRIMEROS DISCÍPULOS

LECCIÓN DE CRISTO 18.1.2015 

www.ireguimilton.blogspot.com


         Jn. 1,35-42. En esos tiempos de Jesús ser discípulo era difícil. Tan difícil que todos lo dejaron solo cuando lo crucificaron. Pero no hay que juzgar, pues lo que Jesús quería dejarnos con su palabra, tenía que correr un largo proceso para que al fin reconociéramos lo que Él quería dejarnos, y comprendiéramos la profundidad de su mandato.
         Desarrollar  la Palabra era entonces, y ahora, un proceso largo, especialmente por la dificultad del ser humano de entrar en su interior. Que lo haga con la profundidad que se necesitaba en esa época y ahora, lo muestra la indiferencia con que miramos su Palabra, luego de 20 siglos de trasegar por la comunidad cristiana.
         Porque no solamente es estudiar la Palabra tal cual, sino que el proceso de interiorizar el “niégate a ti mismo”, el “no juzgar”, por citar solo dos normas de su doctrina, nos pone a sudar al comienzo y luego, cuando debemos poner en práctica lo discernido, encontrarnos que no podemos, sencillamente porque nos es fácil.
         Por eso rezar es fácil, es repetir lo que sabemos, pero en cambio meditar nos lleva a meternos en nuestro interior para ver cómo estamos desarrollando los mandatos de Jesús. Agregando que tenemos que realizarlo con fe, y sobretodo con amor, ese amor puro y corazón de oro, que caracterizan sus enseñanzas, que sabemos nos vienen de Dios.
         Si, Dios el creador de todo cuanto vemos. Sabemos que en la madre naturaleza todo es vida, y no sólo los animales racionales y los irracionales, sino la flora y la fauna en su totalidad. Cabe pensar que Él está metido en todo, siempre a los largo del ahora. No tiene vacaciones, ni distracciones al respecto. Está presente siempre. Espíritu puro, metido en todo cuando vemos.
         Hay muchos de nosotros que nos parece que Papá Lindo está de mal humor, y además le ponemos todos nuestros defectos, sumado a odios y resentimientos por no cumplir su Palabra. Pero no, Él es Espíritu Santo, tan generoso que podemos ser ateos por la gracia de Dios… y lo es totalmente paciente a la espera que nuestra mente cambie nuestra vida y encuentre la verdad, en su amor.
         El cimiento de todo lo vemos al final de este evangelio, porque ese cimiento tiene que levantarse en piedra para permanecer siempre. Así le dijo a su discípulo más importante para La construcción de su iglesia: “Tú eres simón, el hijo de Juan; tu te llamarás Cefas, (que quiere decir PIEDRA).  


domingo, 11 de enero de 2015

PREDICACIÓN DE JUAN BAUTISTA

LECCIÓN DE CRISTO 11-1-2015


        
         Mr. 1,7-11. Por aquellos días Jesús vino desde Nazaret a Galilea y fue bautizado por Juan en el Jordán. Decía Juan: “Detrás de mi viene el que es  más fuerte que yo, y yo no soy digno de agacharme para desatar la correa de sus sandalias. Yo os bautizo con agua, pero Él os bautizará en el Espíritu Santo”.
         Pero: ¿Quién es Juan el Bautista? Fue un predicador judío, considerado como uno de sus profetas por varias religiones. Se ha especulado que tenía relación con el movimiento judío de los esenios. En cualquier caso, en los manuscritos de Qumrán[1] hay múltiples puntos de contacto con el mensaje cristiano. No puede descartarse que Juan el Bautista viviera un tiempo en esta comunidad y haya recibido en ella, en parte, su formación religiosa"
         Hijo del sacerdote Zacarías y de su esposa Isabel (Lucas 1:5), Juan el Bautista es considerado el precursor de Jesucristo. Según Lucas 3:1-3, Juan comenzó a predicar y a bautizar en el desierto el año decimoquinto del imperio del emperador Tiberio, cuando Poncio Pilato gobernaba Judea, cuando Herodes era tetrarca de Galilea, su hermano Filipo tetrarca de Iturea y Traconítide, y Lisanias tetrarca de Abilene, en tiempo de los sumos sacerdotes Anás y Caifás.
         Tiberio sucedió a Augusto el 19 de agosto del año 767 de la fundación de Roma.. Así, la fecha aproximada del inicio de la actividad del Bautista estaría en torno al año 28 de nuestra era.
         Juan Bautista se definió a sí mismo como «voz que clama en el desierto: "rectificad los caminos del Señor"» (Juan 1:23), con lo cual cumplía expresamente una profecía de Isaías (Mateo 3:1-4, Lucas 3:4-6, Isaías 40:3-5).
         Además, en el Evangelio de Juan el evangelista, se narra a Juan el bautista diciendo: No puede el hombre recibir algo, si no le fuere dado del cielo. Vosotros mismos me sois testigos que dije: Yo no soy el Cristo, sino que soy enviado delante de él... A él conviene crecer; a mí, ser disminuido
(Juan 3:27-31)




[1] Qumrán  es un valle del desierto de Judea en las costas occidentales del mar Muerto, en Cisjordania, cerca del kibbutz de Kalia (Israel). La importancia es la presencia de las ruinas (quiryat) de Qumrán y de las cuevas descubiertas en 1947 y que contenían un valioso tesoro arqueológico y bíblico. El sitio fue construido durante o con anterioridad al reinado de Juan Hircano entre el 134 y el 104 a. C., y tuvo diferentes etapas de ocupación hasta probablemente la caída de Jerusalén en el año 70, cuando Tito y la Legio X Fretensis destruyeron el asentamiento de los esenios en el 68.

martes, 6 de enero de 2015

LA VIDA Y LA PALABRA

LECCIÓN DE CRISTO 7-1-2015


         En este inicio de año pensemos en la vida. Por ejemplo Juan dice: La palabra de la vida, (1Jn 1,1-2): “Lo que era desde el principio, lo hemos oído, lo que hemos visto con nuestro propios ojos, lo que hemos contemplado, lo que han tocado nuestras manos acerca de la palabra de la vida, pues la vida se ha manifestado, la hemos visto, damos testimonio de ella y os anunciamos la vida eterna, que estaba junto al Padre y se nos ha manifestado; eso que hemos visto y oído, os lo anunciamos para que estéis unidos con nosotros, como lo estamos nosotros con el Padre y con su Hijo Jesucristo”. Y en otro punto del evangelio, Juan dice: (Jn 1,4-5): “Cuanto ha sido hecho en él es vida, y la vida es la luz de los hombres; la luz luce en las tinieblas y las tinieblas no la sofocaron.”
         Es importante, entonces, pensar en esto. Muchos de nosotros no sabemos que la vida es una oportunidad que no se repite. Si la dejamos pasar, se va, y no vuelve. Tenemos que ser conscientes también de ver a la vida con admiración. Detengamos un minuto a verla, no afuera en nuestro yo externo, sino en nuestro yo interno, cerrando lo ojos, y veremos que es bella, y no solo eso, sino un sueño para realizar.  Como es pasajera, que no se detiene día a día, vemos que es un reto que tenemos que realizar. Si no lo hacemos: ¡nos fregamos! Es en el ahora que podemos. Miremos que muchos de nosotros dejamos todo para mañana porque nos da pereza. No afrontamos todo lo que tenemos que hacer AHORA. El deber nuestro es cumplir con nuestro deber, no hay de otra. Si profundizamos en nuestro yo interno y nos vamos más allá, a donde está el Creador de la vida, sentiremos que la vida es fuego, fuego que cocina cuanto pensemos que tengamos que realizar. Ese fuego convierte la ilusión en un hecho real. Quedamos admirados. ¡Lo hice! ¡Lo pude hacer! Y nos quedamos admirados con el milagro. Por esto es que tenemos que cuidar la vida como nuestro tesoro, que cada día se va yendo, y que desde luego no podemos dejarlo pasar. Ahí vamos a notar que estamos creciendo con nuestro trabajo, porque la vida es una riqueza interior que supera todo, tanto que encontramos en ella el amor. Amamos todo entonces. A nosotros mismos y a todos los seres humanos, los cuales, como nosotros, también son hijos de Dios.

         Parémonos un minuto a vernos y a ver toda nuestra circunstancia, para gozarla plenamente. No nos hemos equivocado, aunque hayamos tenido errores. El amor lo supera todo. ¿En qué consistirá este misterio que nos da la posibilidad de realizar todo lo que nos proponemos. Hay que descubrirlo en nuestras virtudes que hemos desarrollado con la caridad una parte, y la otra con la humildad. Sí, todos somos diferentes. Nadie se puede parecer a otra persona, porque uno lleva un destino propio, una huella digital propia, única. Pero todos somos iguales cuando descubrimos que todos somos hijos de Dios. Sentimos entonces una gracia, que nos lleva a la comunidad con alegría, cuando todos somos hijos de Dios, con dones particulares que reunimos en esa comunidad, para sentirnos pertenecientes a nuestro mundo, único, propio. Es cuando contamos el himno nacional, con esa emoción de patria que nos conmueve hasta lo más profundo, a todos y cada uno. Para lograr esto tenemos que aceptar que la vida es un combate que genera nuestro ego, cuando queremos ser más que los demás. El niégate a ti mismo tiene que ver con eso. Y hay que aceptarlo así. ¡No hay de otra manera! Ahí es cuando vamos a ver que la vida es un milagro que tenemos que agradecer a Dios. Démosle a Él las gracias, porque es el único que puede, porque no tiene el ego de los humanos, sino un corazón divino, que desarrolla con amor puro y un corazón de oro, que se da totalmente. Donde no existe ninguno de los defectos humanos que encontramos por ejemplo cuando leemos la historia en paz y en guerra. Allá con Dios, encontramos la felicidad plena y para siempre. Claro que tenemos que merecerla, de una manera muy simple, de la mano de María y la entrega y salvación que obtuvimos hace 20 siglos, con Jesús. En conclusión la vida tiene que estar unida a la Palabra de Jesús… Amén.