viernes, 24 de abril de 2015

JESÚS, EL BUEN PASTOR

LECCIÓN DE CRISTO 19.4.2015
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         San Juan 10, 11-18. Debemos recordar siempre estas palabras de Jesús. Es muy importante su sentido, y su reflexión nos lleva a conocer la necesidad de tener presente siempre su significado: “Yo soy el buen pastor. Y un buen pastor expone su vida por sus ovejas.” Y además agrega: “El Padre me ama porque doy mi vida, y así puedo recobrarla de nuevo.” Entendemos entonces por qué el Padre lo resucitó.
         Debemos también complementar esto discerniendo cuando dice sobre su vida: “Nadie me la quita contra mi voluntad, yo la doy libremente. Tengo poder para darla y también para recobrarla. Este fue el encargo que recibí de mi Padre.”
         Y esa fue la misión finalmente de su venida al mundo y la consiguiente transformación del ser humano, que pasó a recobrar lo que estaba en duda, luego de todos los problemas que tuvo desde Adán y Eva. El deseo de Jesús, y de su Padre, era darnos la oportunidad de salvarnos siguiendo los pasos de Buen Pastor.
            El buen Pastor y María no son personas físicas, materiales, sino que habitan en nuestro corazón como espíritus, siempre. No es por raticos. El ser humano trata de materializarlos como seres humanos. No es sino que miremos a la Virgen en sus diferentes apariciones. Jesús tiene el poder de recobrar su vida, tal como lo quiere el Padre, pero lo hace en Espíritu en nuestro tiempo, para vivir en nosotros.  Pero miremos y releemos lo que dice Cristo en San Juan, y a través de sus palabras encontramos:

         “El Padre me ama, porque yo doy mi vida para recobrarla de nuevo. Nadie me la quita, sino que la doy yo por mi mismo. Tengo el poder de darla y el poder de recobrarla. Tal es el mandato que he recibido de mi Padre”.  Y esto lo hace para vivir con nosotros en nuestro corazón siempre.

martes, 14 de abril de 2015

¿QUÉ ES LA VIDA?

LECCIÓN DE CRISTO 14.3.2015
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         Me llegó en días pasados, en los días de Pascua, una hoja con esta pregunta: ¿Qué es la vida? Y parece que a muchos de nosotros, jóvenes y viejos, no se nos ha pasado por la cabeza pensarlo. La vida es una oportunidad que hay que aprovechar. Es algo que no podemos dejar pasar. Tiene un inicio y un fin. Es pasajera, pero es bella, y es un don de Dios, un regalo, algo que no lo hacen en este mundo. Viene del más allá.
         Por eso la vida es un sueño que hay que realizar. Como vivimos en el Ahora no podemos volver al pasado, o imaginar que nos va a pasar en el futuro. Por eso la vida se convierte en un reto, que hay que afrontar, y desde luego, por sus características pasajeras, se nos convierte en un deber que debemos, como nos lo enseñó Jesús, trabajar para los demás, sin juzgarlos, preocupándonos por ser felices en comunidad. No estamos solos.
         Este trabajo por los demás no hace crecer interiormente, y nos hace ver el daño moral que deja el egoísmo y el amor por lo material. Si todos los seres humanos en el mundo, tuviéramos a Jesús en nuestro interior, siguiendo sus palabras, como por ejemplo, no juzguéis y no seréis juzgados, el mundo sería una sola comunidad admirable, llena de gozo y felicidad. Sin guerras, sin asesinatos, sin echar ácido en la cara.
         Comprenderíamos que la vida es amor, que debemos gozar, sin distingos, y perdonando nuestra fallas, porque nos basamos en el perdón para sí mismos y para los demás. Todo el mundo amigo. Sin homofobias, (El término homofobia hace referencia a la aversión  obsesiva contra hombres o mujeres). Y así descubriríamos lo principal que tiene la vida: la felicidad en comunidad. Lejos de las diferencias de clase.
         Todos seríamos humildes, porque todos somos hijos de Dios. El que hizo la vida. Las diferencias, hacen que no haya ningún ser humano igual al otro, y esto hace que nazca en nuestra alma el respeto por Dios, el autor de la vida. Vida que está en los seres humanos, por igual, y además en la flora, la fauna y en general en la naturaleza, porque la vida es un milagro divino que hay que agradecerle a Dios, y que aparece en nuestro corazón como una aventura que tenemos que emprender, para buscar la felicidad propia y la de los demás. Por eso debemos defender la vida en general, para que el mundo no termine, cuando los malos manejos de la naturaleza acaben con la vida. Y termine todo en odios y homofobias…