viernes, 28 de marzo de 2014

HE VENIDO PARA QUE LOS QUE NO VEN, VEAN

LECCIÓN DE CRISTO 30.3.2014

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         CURACIÓN DE UN CIEGO. Juan, 9, 1-41. Iba Jesús caminando y se encontró con un ciego de nacimiento. Algunos le preguntaron por qué este hombre había nacido ciego de nacimiento, y Él les respondió a todos: “…nació ciego para que resplandezca en él, el poder de Dios”. Y así fue, como el milagro se obró en día sábado, los judíos estaba molestos, y decían: “Ese no puede ser un hombre de Dios, pues no guarda el sábado”.
         El ciego fue expulsado del templo. Cuando Jesús lo supo, lo visitó y le preguntó: “¿Tú crees en el hijo de Dios?” Y él le contestó afirmativamente y se arrodilló ante Él. Y Jesús le dijo: “Yo he venido a este mundo para que los que no  ven, vean”.
         Después de leer a Juan, debemos hacer una reflexión sencilla al respecto de ver nuestra vida y la de los demás: pidámosle al Espíritu Santo que nos abra los ojos, para que podamos contemplar al Hijo del Hombre, que aún sin conocernos nos ha amado, como a este  ciego. Jesús con su poder nos hace presente su amor. Debemos expresarle: tómanos a todos para que Tú seas todo en nosotros.

         Digámosle finalmente: Tú que alumbras a todo hombre que viene a este mundo, ilumina nuestro espíritu con la claridad de tu gracia, para que nuestros pensamientos sean dignos de Ti, y aprendamos a amarte de todo corazón… por Jesucristo nuestro Señor, amén. Y estemos seguros que lo que no vemos, lo comenzaremos a ver. Digámonos con franqueza: Yo también era ciego, porque no veía la verdad de la vida, y ahora, que la veo, me arrodillo, como lo hizo aquel ciego, para decirle a Jesús: Yo creo.

viernes, 21 de marzo de 2014

JESÚS NOS DA UNA FUENTE DE AGUA VIVA

LECCIÓN DE CRISTO 20-3-2014

         Juan 4, 5-42. "Señor, Tú eres de verdad El Salvador del mundo; dame agua viva; así no tendré más sed". Le dice la samaritana a Jesús. Vale la pena leer todo el evangelio de Juan, para saber por qué le dice Jesús esto a la samaritana, y descubrir el problema del mundo, que pone todo su interés en las cosas materiales, y no llega a pensar en lo primero que debemos tener en la mente, en la conciencia, esa alma que recibimos, producto del amor de Dios. Claro, todo ser humano fue creado con un destino que vive cada día. La samaritana lo vive con lo material, por eso al comienzo no entiende bien lo que le dice Jesús: "El que bebe de esta agua, vuelve a tener sed; pero el que beba del agua que yo le daré, nunca más tendrá sed: el agua que yo le daré se convertirá dentro de él, en un surtidor de agua que salta hasta la vida eterna".
         La samaritana le sirve a Jesús para su prédica, porque es difícil en ese tiempo, y en el tiempo que vivimos, descubrir que el alma humana es eterna, cuando bebe del agua de Dios. Es decir estar con Él no solo para trascender a la muerte, sino vivir con la felicidad de no tener sed en la vida, pues en su interior habita Jesús, que vino a salvarnos y María que tiene como esposo al Espíritu Santo, en conexión con la voluntad de Dios. Un alma así, le explica Jesús a la samaritana: "Créeme, mujer, se acerca la hora en que ni este monte,( se refiere al monte Tabor donde están), ni en Jerusalén daréis culto al Padre. Vosotros dais culto a uno que no conocéis; nosotros adoramos a uno que conocemos, porque la salvación viene de los judíos. Pero se acerca la hora, ya está aquí, en que los que quieran dar culto verdadero adorarán al Padre en espíritu y verdad, porque el Padre desea que le den culto así. Dios es Espíritu, y los que le dan culto deben hacerlo en espíritu y verdad".
         Jesús es el verdadero salvador del mundo, de su costado traspasado por una lanza, brota una fuente que durará hasta la vida eterna, una fuente que convierte a los enemigos en hermanos, a los pecadores en hijos de Dios, y a todos nosotros en sus discípulos. Ya no tenemos que buscar en otros pozos de agua, porque como lo dice Jesús, Él los transforma en fuentes de agua viva.     




sábado, 15 de marzo de 2014

LA TRANSFIGURACIÓN



         El 16 de Marzo, es el segundo domingo de la Cuaresma. En el Nuevo Testamento encontramos el tema en Mateo 17, 1-13, en Marcos 9, 2-13 y en Lucas 9, 28-36. Mateo y Marcos traen esta frase: “Seis días después”, y Lucas “Unos 8 días después”. Son tiempos bíblicos, como tercer día, Séptimo día, 40 días, etc. En este caso analizando a Mateo y Marcos, tiene un significado de lo que viene antes de que suceda lo principal, que sería el día 7. Por eso Mateo habla del primer anuncio de la Pasión, (16, 21-23) y segundo anuncio de la Pasión, (17,22-23), como lo hacen también Marcos y Lucas, que sucederá en el día 7, como lo señala Jesús: “El Hijo del Hombre va a ser entregado en manos de los hombres, lo matarán y al tercer día resucitará”. Esa Resurrección se da en el Séptimo día.
         Toda la escena es la "manifestación" plena de Jesús el enviado del Padre para llevar a la plenitud el misterio de la redención, para que todos los pueblos en Él tengan vida. Ese Jesús que había sido presentado a los pobres pastores, a los magos, a todo el pueblo en el río Jordán, ahora es presentado por el Padre a los discípulos predilectos, Pedro, Santiago y Juan, para que en el momento del dolor en el huerto de los Olivos y de la muerte en cruz, sea reconocido como el Divino Salvador, el Hijo enviado por el Padre. Pero esa palabra del Padre: "escuchadlo" debe resonar fuertemente en nuestra mente y en nuestro corazón. San Pedro jamás la olvidó, como hemos escuchado en su segunda carta: "Y nosotros escuchamos esta voz, venida del cielo mientras estábamos con él en el monte santo".

         Finalmente los tres discípulos, Pedro, Santiago y Juan, representan las columnas de la Iglesia Primitiva, los cuales, después de caminar, ven la gloria de Dios reflejada en su Verbo hecho carne. No es extraño que la presencia de la Nube, que representa a Dios, y la voz saliente de ella, representen un adelanto de la Resurrección, tal como nos lo dice el último versículo del evangelio. Y entonces debemos ponernos en camino, subir al monte, sabiendo las dificultades que esto implica, viviendo la Cuaresma, pero sabiendo al final, del séptimo día, que nunca estaremos solos, porque Dios, estará con nosotros para siempre. Ese es el sentido final de la Transfiguración.

sábado, 8 de marzo de 2014

SANTA TERESA DE ÁVILA

LECCIÓN DE CRISTO 8.3.2014

         SANTA TERESA DE ÁVILA

         Hace un tiempo estamos estudiando en la Lectio Divina de la Parroquia de Santa Bárbara, el discipulado. Es decir, ser discípulo de Cristo. No es fácil, y lo demuestra la situación de falta de fe que vivimos. Somos discípulos mediocres, con un discipulado en ciernes, en formación. Pensando que Dios está en el Cielo y Jesús con Él, mirándonos desde el infinito.  Somos como los mismos discípulos de Jesús que lo abandonaron en la Cruz. Pero fue Sana Teresa de Ávila, en el siglo XVI, la que nos trajo en un verso qué debemos hacer para seguir a Cristo, como hijo de Dios... ella escribió así señalando que Jesús es hijo de Dios, y que Él nos ve de esta manera para ser verdaderos discípulos. Siguiendo la creencia que no soy yo el que vive en mí, sino Cristo el que vive en mi. Por eso Dios, según Teresa, nos dice a cada uno de nosotros:

Tú eres las manos de Cristo.
Yo no tengo cuerpo en la tierra,
sino en el tuyo.
No tengo manos sino las tuyas.
No tengo pies sino los tuyos.
Tuyos son los ojos que con mi compasión
miro el mundo.
Tuyos son los pies con los que yo camino,
para ir haciendo el bien.
Tuyas son las manos,
con las que ahora yo te bendigo.

La Iglesia celebró “El  Día del Buen Pastor”, y  la Jornada Mundial de Oración por las vocaciones sacerdotales. Les adjunto este verso de Santa Teresa que concuerda con las vocaciones y con el discipulado que hemos venido estudiando con los padres Eudistas. Recemos por ellos, y demos gracias a Dios para tenerlos siempre a nuestro lado. Gracias por todo el trabajo que ellos realizan en la Lectio Divina de todos los jueves en la parroquia de Santa Bárbara, de 7 a 9 de la noche.

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