lunes, 30 de noviembre de 2015

LA SEGUNDA VENIDA DE CRISTO


LECCIÓN DE CRISTO 29.11.2015

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        San Lucas 21, 25-28, 34-36. La segunda venida de Jesús también es conocida como la PARUSÍA. Y lo que trata Jesús es de llamarnos la atención a que estemos atentos cada día, pues no conocemos cuando va a ser ese día en que se acabe el planeta en que vamos por el cielo.
         Es  curioso, me demoré en hacer este comentario semanal esperando ver los resultados del inicio de la COP 21, como se conoce la reunión de París para hablar del calentamiento global, la cumbre que reúne muchos presidentes del mundo, a ver si el mundo no se acaba, como dice Jesús en el evangelio del domingo 29 de noviembre.
         “Habrá señales en el sol, en la luna y en los astros…” Y estaremos aterrados todos, pero Jesús al final nos trae un consuelo: “Entonces verán al hijo del hombre venir en una nube con gran poder y majestad. Cuando comiencen a suceder estas cosas, tened ánimo y levantad la cabeza, PORQUE SE ACERCA VUESTRA LIBERACIÓN.”
         Tenemos que crear un conciencia mundial, (como la del COP 21), que nos lleve a cuidar la naturaleza. Hagamos una simple afirmación cuando miremos la naturaleza. Allá está la vida, en los árboles, en los animales, en fin, en todo lo que tiene vida. Por ejemplo el oxígeno y el CO2 que maneja la naturaleza, depende de que no tumbemos los árboles, por ejemplo. En fin, pensemos que la vida del hombre depende de la vida de la naturaleza. Nuestro organismo que nos mantiene vivos necesita de la comida que nos da la naturaleza para subsistir.
         Tengamos presente siempre que el dinero no puede estar por encima de la vida, porque esta vale mucho más. Enfoquémonos entonces para tener ánimo y levantar la cabeza, PORQUE SE ACERCA VUESTRA LIBERACIÓN, cuando Jesús venga a buscarnos.



sábado, 21 de noviembre de 2015

JESÚS ANTE PILATOS



LECCIÓN DE CRISTO 22.11.2015
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        San Juan 18, 33b-37. Jesús le dice a Pilatos: “Tú lo dices: yo soy rey. Yo para eso nací y para eso he venido al mundo: para dar testimonio de la verdad. Todo el que es de la verdad escucha mi voz.”
         Eso siente uno cuando entra al templo. Nuestra parte interior siente a Jesús, y todo lo que traía uno de la calle cambia. Es otra cosa. La ondas que uno recibe entonces, lo llevan a pensar diferente. Uno se arrodilla, y quiere sacar de su interior todo lo que lo molesta. Esa sensación de estar con Jesús, lo remite uno a sus palabras: “Todo el que es de la verdad escucha mi voz.”
         Y uno sale del templo y todo cambia para bien o para mal. Cuando es para bien, uno se acuerda que con relación al templo, uno es templo del Espíritu Santo. Tiene uno que entrar dentro de sí para sentirlo.
         Bueno, en la calle es difícil sentirlo. Tendría uno que cerrar los ojos y taparse los oídos, y eso no es posible. Es cuando llega uno a la casa, y entra a su cuarto, con la luz apagada, que puede volver a sentir lo que sintió en el templo con Jesús.
          Lo primero que observa Él, es recoger todos esos pensamientos que lo llevaron a rezar: “Alma de Cristo santifícame”, y darse cuenta que es Cristo el que entra en uno para corregir lo que estaba mal. Uno no está solo cuando es templo del Espíritu Santo, y por méritos de Él, cambiamos lo que hicimos mal, y vemos que ya todo en nuestra vida está funcionando con alegría, y sin el tropiezo de nuestro ego, aquel al que se refiere Jesús cuando nos dijo: “Niégate a ti mismo”. 


jueves, 12 de noviembre de 2015

LA SEGUNDA VENIDA DE CRISTO



LECCIÓN DE CRISTO 15.11.2015
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        San Marcos 13. 24-32. El término parusía  para la mayoría de los cristianos, es el acontecimiento esperado al final de la historia: la Segunda venida de Cristo a la Tierra. La manifestación inicial de esta presencia sería mostrada con la destrucción del templo, como símbolo del fin del pacto del Antiguo Testamento, y más plenamente durante su presencia final concerniente a la consumación y fin del orden mundial.
         Marcos trae estas palabras de Jesús: “En aquel tiempo, cuando pase la gran tribulación, se oscurecerá el sol, la luna dejará de brillar, las estrellas caerán del cielo y el ejército de los astros del cielo se tambaleará. Entonces verán al Hijo del Hombre venir entre las nubes con gran poder y gloria. Y mandará a los ángeles a que reúnan a sus escogidos de los cuatro puntos cardinales del cielo y de la tierra.”
         Y termina diciendo para esperar la parusía: “Aprender la enseñanza de la higuera. Cuando las ramas se han llenado ya de savia y brotan las hojas, se sabe que está cerca la época del calor, cuando morirá. Igual vosotros: cuando veáis suceder aquellas cosas, sabed que el Hijo del Hombre ya está cerca de las puertas eternas.
         Pongamos atención a lo que dice Jesús, ahora que estamos hablando del calentamiento  global y la crisis mundial. Dice Jesús: “Solamente el Padre lo sabe.” Tenemos que estar preparados, como lo estamos frente a nuestra propia muerte, y hagamos cada día un presentimiento que nos lleve a sentir el fin, para estar preparados, en esta vida pasajera que se nos pasa, sin que sepamos finalmente su término. Ante esto, es necesaria la preparación que tengamos en nuestro interior, con Jesús y María, con el cuento de nuestra salvación, basados en aceptar la voluntad de Dios, y en que todo lo recibiremos con amor puro y corazón de divino.


sábado, 7 de noviembre de 2015

LA HIPOCRESÍA DE LOS MAESTROS DE LA LEY



LECCIÓN DE CRISTO 8.11.2015
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        San Marcos12.38-44. Marcos nos trae la enseñanza de Jesús a la humildad, mostrándonos la hipocresía de los maestros de la Ley y de los fariseos. Estos no se preocupan por la parte interior del alma, sino que hacen unas ostentaciones materiales, como lo explica el evangelio de Marcos: “Guardaos de los maestros de la Ley, a los que les gusta pasearse con vestidos ostentosos”, para que los mire el pueblo.
         Contra eso pone el ejemplo de la viuda pobre que solo puede echar un óbolo con pocos céntimos que le hacen falta para subsistir, frente a lo que hacen los ricos que echan lo que les sobra, de la mucha riqueza que tienen.
         Jesús dice a sus discípulos: “Os aseguro que esa pobre viuda ha echado más que todos”, refiriéndose a los millones que echaban en las arcas, los ostentosos maestros de la Ley.
         Es que la importancia de la humildad en todos humanos, es que llevamos una vida pasajera que tiene un término en el tiempo, y cuya riqueza espiritual reside en el interior. Es decir en el espíritu que recibimos del Espíritu Santo, como la verdadera riqueza que nos reconoce Jesús diciendo: “Esa pobre viuda ha echado más que todos”, en las arcas porque lo hace sacrificando lo que necesita para subsistir.
         Pero además, profundizando en la humildad, es el mejor medio para sentir por los demás el afecto que nos debe unir a todos, por ser hijos de Dios, sin medir la amistad por el dinero.
         Hay una oración muy sencilla que nos lleva a sentir con humildad, pedirle a Dios, por ejemplo, enviar a todos los niños del mundo un abrazo y un beso, sin distinción de raza o religión. Por humildad sabemos que todos son hijos de Dios. Y el día que Jesús habite en todos los habitantes del mundo, (dejando de la lado la riqueza material), estemos seguros que la vida cambiará. Se acabarán las guerras, y los seres que se creen más que los demás, cuando todos somos seres hechos por Dios, en esta vida pasajera, sin xenofobias, los seres que vamos a morir cuando Dios lo determine, para ser felices en el cielo, muy lejos de los pesos monetarios y los dólares.