lunes, 9 de diciembre de 2013

FELIZ NAVIDAD Y AÑO NUEVO

LECCIÓN DE CRISTO
9.12.2013

         FELIZ NAVIDAD Y AÑO NUEVO. Se terminó el año, y esperamos que El Niño Jesús nos traiga una nueva esperanza para el año entrante. Que el ejemplo de Nelson Mandela que acaba de morir, y el recuerdo tan grato que nos dejó Gandhi, nos sirvan para acabar con la desagradable  acción del odio, regado por todas partes en nuestra patria y en el mundo.
         A los políticos y a todos los grupos que delinquen, hay que recordarles que nada se gana con el odio. A los burócratas traerles a cuento aquella frase de Gandhi, que decía más o menos lo siguiente: "nuestros derechos emanan del cumplimiento de nuestras obligaciones". Y esas obligaciones nos comprometen con el trabajo, y con el hecho de producir bienes para nuestro hermanos o bien estar al servicio de ellos en acción.
         Porque todos somos hermanos, y ante Dios, todos somos iguales. No hay ningún humano que sea más que otro. Todos por igual vamos al baño, y todos morimos sin remedio. Lo que nos hace la vida productiva es prepararla para trascender, para no morir como un mosco, tal como lo hacen muchos de nuestros prójimos adictos a los vicios, o al dinero y a los bienes materiales.
         Amar a Jesús y a María es nuestro destino divino. Es muy sencillo, reconocer con humildad nuestro destino como seres humanos. No somos dioses. No somos más o menos por tener o no tener bienes materiales. Hay que tener solamente amor por todos y un deseo de estar siempre al servicio del otro. 
         Y recordar lo que dijo Jesús en Mateo 7,21: "No todo el que me diga: Señor, Señor, entrará en el Reino de los Cielos, sino el que haga la voluntad de mi Padre que está en los cielos". Y la voluntad de nuestro Padre se fundamenta solamente en el amor. !Jamás en el odio! 


domingo, 1 de diciembre de 2013

ESTAR ALERTA PARA NO SE SORPRENDIDO

LECCIÓN 28.11.2013

         Mateo 24, 37-44. Discurso Escatológico, (doctrina de las realidades últimas). "Como en los días de Noé, así será la venida del Hijo del hombre". Esa es nuestra última realidad. Tenemos que estar preparados para el fin de los tiempos. Esa es la enseñanza que nos deja Mateo en su evangelio. Tener en cuenta que lo que nos distrae de Dios es la vida cotidiana, porque lo más importante de tu vida, es tu salvación. Eso es más importante que todo lo cotidiano.
         La lógica de la salvación, pues tiene mucho que ver con tu corazón. Lo que nos dice el evangelio es la necesidad de buscar la manera de huir de lo cotidiano para ver el amor que tú tienes en tu corazón por Jesús, que es el Hijo de Dios. Nos da unos ejemplos para ello. Todos inspirados en el Antiguo Testamento, mencionando a Noé y otros ejemplos que salen de la cotidianidad judía de los tiempos de Mateo.
         Pero si queremos llegar a la verdad que trae en el fondo, es lograr que el hombre entre en su interior y se dé cuenta si su vida sigue el ejemplo que Dios nos mandó con Jesús, su Hijo, y María su Madre.
         La historia bíblica en general, sobre todo en el AT, nos trae millones de ejemplo que nos muestran cómo el hombre, a través de la violencia, se convierte en enemigo de Dios. Por eso el evangelio nos pide estar alertas para no ser sorprendidos por la violencia.

         Y termina en los últimos versículos del capítulo 24, (cito el versículo 42 y el 44), y además el título que pone la Biblia de Jerusalén: “Estar alertas para no ser sorprendidos”, “Velad pues porque no sabéis cuando vendrá Nuestro Señor”, “Por eso vosotros estad preparados, porque en el momento que no penséis, vendrá el Hijo del hombre”.

lunes, 18 de noviembre de 2013

LA DESTRUCCIÓN DEL TEMPLO

LECCIÓN DE CRISTO
14.11.2013

Lucas 21, 5-19. Discurso sobre la ruina de Jerusalén. Señales precursoras. El evangelio de Lucas se escribe probablemente entre el 70 y el 80 D.C., época en que los romanos destruyeron el templo. Para los judíos la destrucción del templo significaba el final de los tiempos. En esos años ya Lucas sabía que el templo de Jerusalén estaba destruido. Jesús dice frente al templo al final de su tiempo de vida: "De esto que veis no quedará piedra sobre piedra que no sea destruida".
         Lo romanos que dominaban a Israel entonces, dejaban que siguiera viviendo la gente. Se tenía el dominio romano, pero se seguía con el mismo sistema político judío. Pero esta vez los romanos destruyeron el templo, porque sabían que esto humillaba a los judíos. Los postraba.
         Jesús le da señales precursoras por esto. El mundo se destruirá totalmente, pero Él les dice: "Mirad, no os dejéis engañar". El reino de los cielos está en el alma. Lo dice para disminuir la tragedia de la destrucción del templo. El mundo se acaba, pero el alma no.
         Por eso Jesús termina diciendo: "Pero no perecerá ni un cabello de vuestra cabeza. Con vuestra perseverancia salvaréis vuestras almas".
         En resumen lo que Jesús quiere que sepamos es que todo lo material es pasajero, lo que prevalece es el Reino, y este Reino de los Cielos, lo repite Jesús, está en el interior del alma humana, en el espíritu.
         Por eso, lo repetimos, ni un cabello de nuestra cabeza perecerá, frente a la destrucción material del mundo, y si caemos en el desastre, perderemos lo material, pero el alma donde está el Reino, no.

(Comentario sobre el evangelio del domingo 17.11.2013)

viernes, 8 de noviembre de 2013

LA RESURRECCIÓN DE LOS MUERTOS


LECCIÓN DE CRISTO
7.11.2013

         Lucas 20, 27-40. Antes de entender lo escrito por Lucas, tenemos que saber quienes son los saduceos. Se trata de un grupo minoritario del judaísmo, que cumplía la Ley escrita, y participaban del culto en el templo. No creían en la resurrección. (Después de la destrucción del templo en el año 70 DC, los saduceos dejaron de existir.) Los saduceos como no creían en la resurrección de los muertos, y se acercaron  a Jesús a preguntarle a ver, cómo resolvía Él este caso: "Maestro, Moisés nos dejó escrito que si a uno se le muere un hermano casado y sin hijos, otro de sus hermanos debe tomar a la mujer para dar descendencia a su hermano". Y los saduceos le ponen un ejemplo de siete hermanos, que van tomando a la mujer del hermano que muere, y se produce la muerte de cada uno de ellos, sin dejar descendencia. Finalmente la mujer también murió. Y la pregunta final de los saduceos es: "¿De cual de ellos será la mujer en la resurrección? Porque fue mujer de los siete".
         Jesús les dijo: "Los hijos de este mundo toman mujer o marido, pero los que alcancen a ser dignos de tener parte en aquel mundo y en la resurrección de entre los muertos, ni ellos tomarán mujer, ni ellas marido, ni pueden ya morir, porque son como ángeles, y son hijos de Dios por ser hijos de la resurrección. Y que los muertos resucitan lo ha indicado también Moisés en lo de la zarza, cuando llama al Señor el Dios de Abraham, el Dios de Isaac, el Dios de Jacob. Porque Él no es un Dios de muertos sino de vivos, porque para él todos viven". Los saduceos antes esto responden: “Maestro has hablado bien”. Y no se atrevían a preguntarle nada.
         La Zarza ardiente se relata en el Éxodo 3,1-6. Y fue una llamada que hizo Yahvé a Moisés para poner a prueba su fidelidad a Él. Moisés se acerca a la zarza extrañado porque no se consumía, y se encuentra con Yahvé, quién le dice: “Yo soy el Dios de tu padre, el Dios de Abraham, el Dios de Isaac, y el Dios de Jacob”. Los saduceos sabían que Yahvé lo hizo para salvar a su pueblo. Y esto para ellos era la Ley.

lunes, 4 de noviembre de 2013

ZAQUEO EL JEFE DE LOS PUBLICANOS




LECCIÓN DE CRISTO
31/10/2013
         Lucas 19, 1-10. Zaqueo. Jefe de Publicanos. Un hombre rico. De baja estatura. Quería conocer a Jesús cuando entró a Jericó. Se subió a un sicomoro porque venía rodeado de mucha gente, para poderlo ver y para que Jesús lo viera. En resumen esta es la reconstrucción de la escena que nos trae Lucas. Jesús lo ve, y aunque Saqueo no le habla, Él ya sabe porque  Zaqueo está subido en el árbol. Le dice: "Zaqueo baja pronto porque conviene que hoy me quede en tu casa". En esto Jesús es imperativo, porque Lucas no cuenta si ya Jesús lo conocía. Zaqueo baja corriendo y Jesús lo recibe con alegría.
         Toda la multitud que rodeaba a Jesús comentaba que había ido a hospedarse en casa de un pecador. Y Lucas cambia la escena y pone a Zaqueo a decir que le dará la mitad de sus bienes a los pobres. Lo reconoce como Señor. Pero él habla desde su conciencia, sin que el Señor se lo pida. Inclusive agrega que si a alguien defraudó, le devolverá cuatro veces más.
         La Biblia de Jerusalén en el Éxodo 21.37, la ley judía imponía la restitución cuádruple en las injusticias en algunos casos. Dice textualmente: "Robo de animales. Si uno roba un buey o una oveja, y los mata o vende, restituirá cinco bueyes por el buey, y cuatro ovejas por la oveja".
         Jesús llama a Saqueo hijo de Abraham, porque no hay estado que sea incompatible con la salvación, y esto porque la Ley le confería a los judíos ese privilegio, y esto era por la cualidad de ser hijos de Abraham.  
         Finalmente dice Jesús: "Hoy ha llegado la salvación a esta casa", y termina diciendo algo que tiene que ver mucho con su misión: "... pues el Hijo del Hombre ha venido a buscar y salvar lo que estaba perdido".