LECCIÓN DE CRISTO
31/10/2013
Lucas
19, 1-10. Zaqueo. Jefe de Publicanos. Un hombre rico. De baja estatura. Quería
conocer a Jesús cuando entró a Jericó. Se subió a un sicomoro porque venía
rodeado de mucha gente, para poderlo ver y para que Jesús lo viera. En resumen
esta es la reconstrucción de la escena que nos trae Lucas. Jesús lo ve, y
aunque Saqueo no le habla, Él ya sabe porque Zaqueo está subido en el
árbol. Le dice: "Zaqueo baja pronto porque conviene que hoy me quede en tu
casa". En esto Jesús es imperativo, porque Lucas no cuenta si ya Jesús lo
conocía. Zaqueo baja corriendo y Jesús lo recibe con alegría.
Toda
la multitud que rodeaba a Jesús comentaba que había ido a hospedarse en casa de
un pecador. Y Lucas cambia la escena y pone a Zaqueo a decir que le dará la
mitad de sus bienes a los pobres. Lo reconoce como Señor. Pero él habla desde
su conciencia, sin que el Señor se lo pida. Inclusive agrega que si a alguien
defraudó, le devolverá cuatro veces más.
La
Biblia de Jerusalén en el Éxodo 21.37, la ley judía imponía la restitución
cuádruple en las injusticias en algunos casos. Dice textualmente: "Robo de
animales. Si uno roba un buey o una oveja, y los mata o vende, restituirá cinco
bueyes por el buey, y cuatro ovejas por la oveja".
Jesús
llama a Saqueo hijo de Abraham, porque no hay estado que sea incompatible con
la salvación, y esto porque la Ley le confería a los judíos ese privilegio, y
esto era por la cualidad de ser hijos de Abraham.
Finalmente
dice Jesús: "Hoy ha llegado la salvación a esta casa", y termina
diciendo algo que tiene que ver mucho con su misión: "... pues el Hijo del
Hombre ha venido a buscar y salvar lo que estaba perdido".
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