martes, 22 de julio de 2014

LA CIZAÑA

LECCIÓN DE CRISTO 20-7-2014 –


         MT. 13,24-43. “Abriré mi boca para decir parábolas, y publicaré lo que estaba oculto desde la creación del mundo", lo dice un profeta del At, para anunciar desde entonces, lo que hizo Jesús, cuando estuvo con nosotros. Mateo termina esta capítulo 13 diciendo: “Entonces los justos resplandecerán como el sol en el reino de su Padre. ¡El que tenga oídos que oiga!”.
         La cizaña la siembran los hombres que no entienden el fondo de la vida humana, que Jesús la plantea con amor puro y corazón de oro. Estos hombres salen al campo y no ven la vida que se esconde en todas las cosas de la madre naturaleza. Una ave, un árbol, un insecto, una flor, en fin. ¡Una vida! Y la vida no la hacen los ricos, ni los pobres. Solo la conocen las almas que aman al Señor, tal cual es. Empezando porque entran a su interior a hablar con el Creador de la vida. Y conocen su voluntad. Esa voluntad que no tiene las restricciones de los humanos, y que se fundamenta en el amor puro y el corazón de oro. Si uno ve la vida de Jesús, a su paso por el mundo, comprende la dificultad de que lo entiendan. La parábola tiene ese mérito, que lo lleva a uno al discernimiento espiritual. Quienes se han detenido a pensar en las parábolas de Jesús, saben que el ser humano es poco curioso de encontrar la semilla de la mostaza, de ver cómo es de pequeña, como los niños, y cómo se desarrolla hasta alcanzar la comprensión de lo que nos dicen las parábolas.

         Estas van dirigidas a la parte interior del alma. Un ser humano tiene un yo externo que se ve, (el cuerpo); un yo interno que no se ve, donde están los pensamientos y los sentimientos; y finalmente un interior profundo donde está la vida. Y allí encuentran a Dios, su creador. Encuentran su voluntad, la razón de crearla. Y las explicaciones que Jesús da en sus parábolas, para invitarnos a meditar en ellas. Entonces, “…los justos resplandecerán como el sol en el reino de su Padre.”      

No hay comentarios:

Publicar un comentario