En la primera carta de San Juan, (2, 18), haciendo alusión a
la verdad y a los anticristos, esta frase nos hace reflexionar, sobre lo que
viene en este nuevo año 2014: “Hijos mío estamos en la última hora, y como
habéis oído el anticristo viene; y ahora han surgido mucho anticristos; por eso
conocemos que es la última hora.”
Me pregunto, ¿estamos preparados para eso? Bueno, para ello
tenemos que hacer una reflexión sobre los acontecimientos que nos vienen
llenando el alma, como la paz en Colombia. Pero hay muchísimas cosas más que
están en crisis. Sería demasiado extenso que hiciéramos un perspectiva de lo
que tenemos encima. ¡Muchos anticristos!, como dice San Juan, y esto genera
preocupación porque haciendo un mirada retrospectiva se han venido encima
crisis muy graves.
La marcha campesina, los problemas con la ecología, producto
de las explotación minera, el olvido del campesino pobre, la producción
agrícola frente a los TLC, el descrédito del Congreso, junto con las ramas de
los poderes ejecutivo y judicial, agregado a la crisis por las que pasan los
partidos políticos. Presentan un problema muy complejo de resolver, si los
colombianos no nos ponemos las pilas bien puestas.
Si verdaderamente habemos recibido de Cristo la unción del
Espíritu Santo. Y por esto todos tenemos conocimiento que esos complejos
problemas nos atañen. Que tenemos que buscar en el 2014 unas acciones que nos
deben de llevar a tener un tiempo cada día de este año para meditar sobre el
tema.
Es extenso y complicado. Nos fascina echarle la culpa al
vecino. Nos encanta volverlo todo chichonera sin resolver nada. Pero la verdad,
es algo que nos incumbe a todos. Y es algo tan grave que no nos permite estar
indiferentes.
No bastarían unas lecciones de Cristo para afrontar el
problema, con amor puro y corazón de oro, atenidos a las palabras de San Juan:
“En cuanto a vosotros, habéis recibido de Cristo la unción del Espíritu Santo,
y por eso todos tenéis conocimiento. Si os escribo, es para deciros que
conocéis la verdad, no que la ignoráis, y que toda mentira es ajena a la
verdad.”
Esto nos exige reconocer la importancia de que todos, sin
excepción, sepamos que estamos metidos en el problema. Por ejemplo, el fracaso
de la Paz nos afecta. Y claro, la misma crisis del Estado, es definitiva para
salir adelante, en esta ÚLTIMA HORA.
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