viernes, 18 de octubre de 2013


LECTIO   22.08.13
         LUCAS 13,  22-30. Yo soy el camino y la verdad y la vida. Nadie va al Padre, sino por mi. Todos sabemos que es así, sin embargo vivimos distraídos por lo material de la vida, olvidados del camino de Jesús. Dios quiere que todos los hombres se salven, pero hay que esforzarse para hacer el bien, sacrificando lo que haga falta, pues la puerta es estrecha.
         La puerta estrecha lo plantea Jesús en el sentido de que el hombre recibió el libre arbitrio, o la libertad para vivir. La gente en general lo que entiende es que Dios es un ser que tiene odios. Entonces, comencemos por aceptar que la puerta es estrecha porque el hombre no se preocupa por Dios, no sabe que El es amor, y que nos quiere ver a todos entrando por la puerta estrecha. PERO ESO NO DEPENDE DE ÉL, depende exclusivamente de nosotros mismos. Uno de los que lo acompañaban hacia Jerusalén le pregunta que si son pocos los que se salvarán. La respuesta de Jesús debe entenderse que uno tiene que mirar a su interior para ver como está con relación a la palabra de Jesús. Tenemos que esforzarnos si queremos entrar por la puerta estrecha. La vida no es fácil, pero el yugo es suave y la carga ligera, como lo predica el mismo Jesús, siempre y cuando uno lo ame a Él y viva de acuerdo a su palabra. Y termina la explicación cuando entendemos que la felicidad eterna depende de cada uno de nosotros. Él quiere que seamos coherentes con nuestra fe, y nos llama a construir el reino del amor, la justicia y la paz que nos propone el Señor.
         Por este motivo, Lucas termina con estas palabras que aclaran más las palabras de Jesús: "Pues hay últimos que serán primeros,  y hay primeros que serán últimos." Nuestra lucha por el reino es diaria, como el día al día. Decimos que cada día trae su afán por eso. Cuando hablamos de "ponernos las pilas", es eso también. Significa que discernimos la palabra siempre, y no por raticos. Y creo que el hombre que entiende esto, y sabe que Dios es amor, no le importa ser el primero o el último, le interesa como prioridad solo amar al Padre y hacer su voluntad, por encima de todo lo material que termina siempre en cenizas. Amén.

No hay comentarios:

Publicar un comentario