LECCIÓN DE CRISTO 18.10.2015
www.ireguimilton.blogspot.com
San Marcos 10, 35-45. Muy bueno sería que algunos de los dictadores de América
Latina, hicieran un análisis sobre estas palabras de Jesús, que Él expone a sus
apóstoles: “…si alguno de vosotros quiere
ser grande que sea vuestro servidor, y el que de vosotros quiera ser el
primero, que sea el servidor de todos; de la misma manera que el Hijo del
Hombre no ha venido a ser servido, sino a servir y a dar su vida como rescate
por todos.”
Todo apóstol entonces vino
a servir a todos. Ellos no piensan en si, sino que toda su obra se enfoca a
amar a los demás y a estar preocupado por los problemas que todos tenemos a
nuestro paso por la tierra.
Los dictadores de nuestro continente tiene la obligación de
ver en los problemas de los demás, su oportunidad para darse a ellos, y
componer todo lo que ande torcido en ellos.
Como está dirigida la política hoy día, que en esencia busca
es apoderarse del erario público, tiene que dar un vuelco para preocuparse de
los demás, en el mejor de los sentidos: porque todos los hombres venimos no a
ser servidos, sino a servir a los demás y dar su vida por todos.
Lo mismo pasa con la justicia en Colombia, que no tiene nada
que ver con la política. Y que debe pensar en eliminar los carteles de los
abogado y el de los testigos, que no hacen su labor de encontrar la VERDAD,
sino el peculio al que aspiran los hombres materialistas, que no piensan en los
demás, sino en el bolsillo de sus pantalones…
No, hay que dar un cambio total al respecto, para que
podamos “…sentarnos”, junto a Dios en la gloria. Y por eso dice la Carta
a los Hebreos: “…Así pues acerquémonos
con confianza al trono donde reina el Dios de la gracia, para alcanzar gracia y
misericordia y obtener la ayuda oportuna.” Por eso la ayuda de Dios es lo
mejor que podemos tener, cuando el ciudadano se acerca a las urnas para votar
por los gobernantes de un país.
No hay comentarios:
Publicar un comentario