LECCIÓN DE CRISTO 31.7.2016
“HOY
SE CUMPLE ESTA ESCRITURA QUE ACABÁIS DE OIR”
Primera lectura del libro de Jeremías
(1,4-5.17-19): En los días de Josías, recibí esta palabra del Señor: «Antes de
formarte en el vientre, te escogí; antes de que salieras del seno materno, te
consagré: te nombré profeta de los gentiles. Tú cíñete los lomos, ponte en pie
y diles lo que yo te mando. No les tengas miedo, que si no, yo te meteré miedo
de ellos. Mira; yo te convierto hoy en plaza fuerte, en columna de hierro, en
muralla de bronce, frente a todo el país: frente a los reyes y príncipes de
Judá, frente a los sacerdotes y la gente del campo. Lucharán contra ti, pero no
te podrán, porque yo estoy contigo para librarte.»
Salmo 70,1-2.3-4a.5-6ab.15ab.17. A ti,
Señor, me acojo: no quede yo derrotado para siempre; tú que eres justo, líbrame
y ponme a salvo, inclina a mí tu oído, y sálvame. R/. Mi boca contará tu salvación, Señor. Sé tu mi roca de refugio, el alcázar donde me salve, porque mi peña y mi alcázar eres tú, Dios mío, líbrame de la mano perversa.
R/. Mi boca contará tu salvación, Señor. Mi boca contará tu auxilio, y todo el día tu salvación. Dios mío, me instruiste desde mi
juventud, y hasta hoy relato tus
maravillas. R/. Mi boca contará tu
salvación, Señor.
Segunda lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a
los Corintios (12,31–13,13): Ambicionad los carismas mejores. Y aún os voy a
mostrar un camino excepcional. Ya podría yo hablar las lenguas de los hombres y
de los ángeles; si no tengo amor, no soy más que un metal que resuena o unos
platillos que aturden. Ya podría tener el don de profecía y conocer todos los
secretos y todo el saber, podría tener fe como para mover montañas; si no tengo
amor, no soy nada. Podría repartir en limosnas todo lo que tengo y aun dejarme
quemar vivo; si no tengo amor, de nada me sirve. El amor es paciente, afable;
no tiene envidia; no presume ni se engríe; no es mal educado ni egoísta; no se
irrita; no lleva cuentas del mal; no se alegra de la injusticia, sino que goza
con la verdad. Disculpa sin limites, cree sin limites, espera sin limites,
aguanta sin límites. El amor no pasa nunca. ¿El don de profecía?, se acabará.
¿El don de lenguas?, enmudecerá. ¿El saber?, se acabará. Porque limitado es
nuestro saber y limitada es nuestra profecía; pero, cuando venga lo perfecto,
lo limitado se acabará. Cuando yo era niño, hablaba como un niño, sentía como
un niño, razonaba como un niño. Cuando me hice un hombre acabé con las cosas de
niño. Ahora vemos confusamente en un espejo; entonces veremos cara a cara. Mi
conocer es por ahora limitado; entonces podré conocer como Dios me conoce. En una
palabra: quedan la fe, la esperanza, el amor: estas tres. La más grande es el
amor.
Evangelio según san Lucas (4,21-30). En
aquel tiempo, comenzó Jesús a decir en la sinagoga: “Hoy se cumple esta
Escritura que acabáis de oír”. Y todos le expresaban su aprobación y se
admiraban de las palabras de gracia que salían de sus labios. Y decían: “¿No es
éste el hijo de José?”. Y Jesús les dijo: “Sin duda me recitaréis aquel refrán:
"Médico, cúrate a ti mismo"; haz también aquí en tu tierra lo que
hemos oído que has hecho en Cafarnaúm.”. Y añadió: “Os aseguro que ningún
profeta es bien mirado en su tierra. Os garantizo que en Israel había muchas
viudas en tiempos de Elías, cuando estuvo cerrado el cielo tres años y seis
meses, y hubo una gran hambre en todo el país; sin embargo, a ninguna de ellas
fue enviado Elías, más que a una viuda de Sarepta, en el territorio de Sidón. Y
muchos leprosos había en Israel en tiempos del profeta Eliseo; sin embargo,
ninguno de ellos fue curado, más que Naamán, el sirio”. Al oír esto, todos en
la sinagoga se pusieron furiosos y, levantándose, lo empujaron fuera del pueblo
hasta un barranco del monte en donde se alzaba su pueblo, con intención de
despeñarlo. Pero Jesús se abrió paso entre ellos y se alejaba.
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
ResponderEliminar